QUÉ FÁCIL ES SER DIOS!
... Y AL SÉPTIMO DÍA DIOS DESCANSÓ...
Y AL OCTAVO SE ARRANCÓ LOS OJOS
INCRÉDULO ANTE SU OBRA.
Y AL NOVENO SE TAPIÓ LOS OÍDOS
PARA NO ESCUCHAR LAS PLEGARIAS DE SUS HIJOS.
Y ASÍ ES COMO DESCANSA.
AHORA
NI NOS MIRA NI NOS OYE.
SÓLO LAS NUBES, DE VEZ EN CUANDO,
LE HACEN COSQUILLAS EN LOS PIES
Y ESBOZA ENTONCES UNA SONRISA.
ALLÁ ARRIBA SENTADO,
AJENO A TODO...
QUÉ FÁCIL ES SER DIOS!
