esta noche, como tantas otras,
acabó llorando
justo sobre mi cabeza.
primero se rompió un vaso,
o un plato... no sé.
más tarde, poco más,
casi al instante,
corrieron insultos por los pasillos de todo el edificio
y mis oídos quisieron escuchar canciones.
todos los oídos lo hicieron así.
nadie se atreve a averiguar qué pasa
aunque todos lo sabemos.
tendríamos que subir...
más tarde, poco más,
casi al instante,
será demasiado tarde.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados